Cómo explicábamos en el post anterior existen diversas
formas de tratar o eliminar las cicatrices, en función de su tipología. Los
dermatólogos optan por una terapia personalizada basada en las características del
paciente, la procedencia y evolución de la lesión.
La doctora Marisol Contreras Steyls, especialista de la
Clínica Dermatológica Dr. E. Herrera, nos explica cómo se utilizan en este
ámbito los sistemas de corticoterapia, crioterapia, Láser y Luz Pulsada o los
tratamientos con silicona.
Las cicatrices hiperpigmentadas pueden aclararse de forma
acelerada y con muy buen resultado utilizando láseres capaces de calentar la
melanina, como el láser de Alejandrita Q- switched o la luz pulsada intensa
(IPL). También podemos ayudarnos con peelings despigmentantes y/o despigmentantes
de aplicación tópica en casa. Hay que evitar exponer al sol las cicatrices sin
usar protección.
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Luz Pulsada Intensa/IPL
y láser neodimio yag
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Las cicatrices hipopigmentadas pueden tomar algo de color
sin son estimuladas con luz ultravioleta de banda estrecha siempre que existan
algunos melanocitos residuales que pudieran migrar hacia el interior de la
cicatriz.Las cicatrices atróficas son las más beneficiadas de los
avances en tecnología láser.
El Láser co2 fraccional ablativo trata epidermis y
dermis, y tras su uso se requiere de algún tiempo de convalecencia. El Láser
fraccional no ablativo no afecta a la epidermis, solo calienta la dermis, y la
recuperación es más rápida. Si la cicatriz no es muy profunda también nos serán
de utilidad los peelings químicos.
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Laser Pixel co2
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Las cicatrices hipertróficas suelen ser más difíciles de
tratar que los queloides; además las cicatrices más antiguas responden peor a
cualquier tratamiento.
En el caso de las queloides, ninguna de las posibilidades
terapéuticas se ha mostrado más eficaz que el resto. La elección del
tratamiento dependerá de la valoración individualizada del paciente según la
extensión y profundidad de la lesión (tamaño, grosor, grado de inflamación,
consistencia), así como de su localización, tiempo de duración, sintomatología
asociada y compromiso estético. La edad del paciente y su tolerancia a los
tratamientos también son factores a tener en cuenta. Ante este tipo de cicatrices,
la prevención es esencial. Es imprescindible valorar la presencia de queloides
previos o antecedentes familiares en pacientes de riesgo. Así mismo evitar la
tensión en los tejidos al cerrar heridas quirúrgicas.
En general, el tratamiento quirúrgico de las queloides no
suele funcionar e incluso a veces ocasiona empeoramiento y/o recurrencia de la
propia cicatriz.
Ponemos ahora el foco en la corticoterapia local
intralesional, un tratamiento de primera línea en el tratamiento de cicatrices
patológicas queloides, mientras que su aplicación tópica es de utilidad
limitada, ya que no penetra bien en la cicatriz. La administración
intralesional puede aplanar y ablandar las queloides o las cicatrices hipertróficas,
si bien raramente consiguen hacer desaparecer la lesión por completo. Como
efecto adverso podemos ver hipopigmentación, atrofia y telangiectasias, sobre
todo si son tratamientos prolongados. El compuesto más utilizado en este
tratamiento es acetónido de triamcinolona. Las infiltraciones que deben
realizarse suelen ser algo dolorosas y se repiten aproximadamente cada 4-6
semanas.
La doctora Contreras Steyls también explica cómo son los tratamientos
con crioterapia, que basa su eficacia en la provocación de un daño celular
directo y de la vascularización, por ello las lesiones más fibróticas resisten
mejor este proceso. Los mejores resultados se obtienen en las cicatrices
hipertróficas, especialmente las situadas en tórax, hombros y espalda. Se
pueden realizar sesiones cada 4-6 semanas consiguiéndose un aplanamiento de las
cicatrices pero normalmente se mantiene la textura y color anormal de éstas. Es
un tratamiento doloroso y con riesgo de hipopigmentación en pieles oscuras, por
lo que suele ser mal aceptado por los pacientes.
Para el tratamiento de las cicatrices queloides, se han
utilizado diversos tipos de láser (CO2, argón, neodimio-Yag y colorante
pulsado). El empleo de láseres vasculares es más reciente y hay referencias
positivas con respecto al tratamiento con láser de colorante pulsado (585nm) y
Neodimio-Yag (532mm). Son tratamientos poco agresivos y que ofrecen buenos
resultados graduales a lo largo de varias sesiones.
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Láser CO2
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También se ha usado la radioterapia local sola o tras la
escisión quirúrgica. Conlleva efectos secundarios como fibrosis o riesgo de
neoplasias en el tejido adyacente, por lo que solo se recomienda como última
opción y en casos intensos o refractarios.
Otras opciones de tratamiento de hipertróficas y queloides incluyen fármacos
inmunomoduladores como Imiquimod. Se ha demostrado que su aplicación tras la
exéresis de queloides auriculares disminuye el riesgo de recidiva, aunque las
lesiones pueden reaparecer tras suspender el tratamiento. Otros fármacos inmunomodulares
que se han utilizado en el tratamiento de los queloides incluyen el
interferón-alfa, pero su uso actual está desaconsejado por falta de resultados;
5-Fluoracilo , con el que varios estudios ha descrito la eficacia de su
administración intralesional; bleomicina, en cuyo caso la infiltración
intralesional es una opción si hay resistencia a los corticoides
intralesionales; retinoides tópicos, con escasos reportes usando tretinoína
tópica al 0.1-0.5%; y Factor de tranformación Beta-3, con uso intralesional
tras la cirugía en casos aislados.
Por último, hacemos referencia a las terapias oclusivas y, de
todos los tratamientos no invasivos, el uso de silicona tópica se ha convertido
en la terapia de referencia. En la actualidad se utilizan en láminas o en gel.
Ambas pueden aplicarse sin necesidad de presión local y tienen la misma
eficacia e indicaciones. Se ha demostrado la eficacia de estos parches en
queloides y cicatrices hipertróficas, tanto como profilaxis (antes de que
aparezcan) como tratamiento postoperatorio, debiendo utilizarlos sólo sobre
piel intacta. Debe mantenerse al menos 12h al día.
Como siempre, ya sabes que tienes un problema concreto con
el cuidado de tu piel debes acudir al dermatólogo. No obstante, si te quedan
dudas, sobre este u otro tema dermatológico o dermoestético, escríbenos al
correo electrónico clinicaeherrera@gmail.com
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